23 de enero de 2026

David Plazuelo García-Cano

Coordinador Proyecto Aúpa
David Plazuelo García-Cano

David Plazuelo García-Cano, tiene 35 años, casado, padre de un  niño de 6 años. Trabaja en Salesianos, donde actualmente desempeña la labor de coordinador  local de pastoral juvenil y delegado de comunicación. Su vocación educativa  y pastoral está muy vinculada al acompañamiento de niños, adolescentes y jóvenes,  especialmente de aquellos que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad. 

¿Cómo nació el Proyecto AÚPA y qué necesidades dieron lugar a su creación? 

El Proyecto AÚPA nace justo al salir de la Pandemia de la Covid-19 a partir de la detección  de situaciones de desigualdad educativa y social en menores de nuestro entorno cercano.  Observamos que muchos niños y niñas no contaban con el acompañamiento necesario fuera  del horario escolar: dificultades académicas, falta de hábitos de estudio, escaso apoyo familiar  o carencias emocionales y sociales. Ante esta realidad, surgió la necesidad de crear un espacio  seguro, educativo y cercano que ofreciera un apoyo integral a estos menores. Contábamos con  la Casa Pinardi del Colegio Salesiano que fue donada por una buena familia para uso social. Y  nuestros Padres Salesianos se pusieron a buscar financiación y encontraron la generosidad de  desde el principio de varias entidades de nuestro pueblo que tienen como bandera ayudar a los  demás y tratándose de niños y jóvenes mucho más. 

¿Cómo describiría, en pocas palabras, la misión principal del proyecto? 

La misión de AÚPA es acompañar, educar y ofrecer oportunidades a menores en situación  de vulnerabilidad, favoreciendo su desarrollo personal, académico y social desde una mirada  cercana, preventiva, esperanzadora y con un sello salesiano que no es otro que el de inculcar  valores positivos para el crecimiento integral de los chavales.  

¿Qué criterios siguen para identificar a los menores que necesitan este acompañamiento? 

La selección se realiza en coordinación con Cáritas Interparroquial de Pozoblanco, de los  centros educativos de nuestro pueblo, servicios sociales comunitarios y familias,  atendiendo a criterios como dificultades académicas persistentes, contextos familiares  complejos, riesgo de exclusión social o falta de recursos educativos y sociales. Siempre se  prioriza el bienestar del menor y su capacidad de beneficiarse del acompañamiento. 

El Proyecto se inició y continúa con el apoyo de Cáritas Pozoblanco. Son ellos los que nos  derivan principalmente a estos niños de familias que atienden semanalmente.  

¿En qué consiste el apoyo que ofrece AÚPA en el día a día? 

El apoyo se concreta en un acompañamiento educativo y personal diario de lunes a jueves  durante todo el curso escolar y durante tres horas diarias. Incluye refuerzo escolar, ayuda  con tareas, adquisición de hábitos de estudio, actividades lúdicas y educativas, dinámicas de  motivación, educación en valores y espacios de relación positiva. Todo ello en un clima  familiar y de confianza que favorece la autoestima y la convivencia. La palabra AÚPA viene  de AÚ (de aula) y PA (de patio). Ese binomio aula y patio creemos que ayuda a lograr esos objetivos que pretendemos conseguir en nuestro proyecto. Se educa en el aula, pero también  mediante el juego en la hora de patio.  

Tenemos diariamente dos horas que las dedicamos al aula y otra hora para el patio con los  juegos, dinámicas y actividades que he comentado.  

¿Qué papel desempeñan educadores, voluntarios y colaboradores? 

Los educadores son el pilar del proyecto, encargados del acompañamiento directo y del  seguimiento individualizado y con las familias. Los voluntarios aportan cercanía, tiempo y  compromiso, convirtiéndose en referentes positivos para los menores. Los colaboradores y  entidades hacen posible la sostenibilidad del proyecto, aportando recursos, apoyo técnico y  confianza. 

Sin todos ellos, no sería posible llevar a cabo el proyecto. Si un eslabón de este precioso  proyecto falla no se podría llevar a cabo. Contamos con el voluntariado semanalmente de las  trabajadoras de la Fundación. Desde aquí un GRACIAS especial y en mayúscula a Raquel,  Inmaculada y Carmen. Nos están aportando una visión de cercanía, de apoyo, de sensibilidad  y de confianza.  

¿Puede compartir algún ejemplo del impacto positivo del proyecto? 

Desde el inicio del proyecto en el año 2020 hemos acompañado a menores que llegaron con un  fuerte rechazo a la escuela y baja autoestima, y que, con el tiempo, han mejorado notablemente  su rendimiento académico, su comportamiento y su forma de relacionarse. Algunos han  recuperado la motivación por aprender y han descubierto capacidades que ellos mismos  desconocían, lo que ha supuesto un cambio importante en su trayectoria personal. Algunos en  la actualidad están realizando prácticas profesionales en COVAP del Ciclo de Gestión  Administrativa.  

¿Qué significa contar con el apoyo de la Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno? 

Contar con el apoyo de la Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno supone un respaldo  fundamental, no solo económico, sino también de confianza en la labor educativa y social que  realizamos. Gracias a su financiación, el proyecto puede mantenerse, crecer y ofrecer una  atención de mayor calidad y estabilidad a los menores. 

Sin la ayuda de la Fundación, los chicos y chicas que vienen al Proyecto estarían en las calles  sin poder estudiar, sin poder desarrollarse en un entorno positivo para ellos.  

Desde el inicio, la Fundación creyó a ciegas en este proyecto. Apostar por iniciativas como esta  es una muestra más de que nuestra Cooperativa y nuestra Fundación impulsan el desarrollo de  nuestro territorio y de sus gentes. Nuestro agradecimiento sincero.  

¿Cómo encajan los valores de la Fundación con el Proyecto AÚPA? 

La misión, visión y valores de la Fundación encajan plenamente con AUPA, especialmente en  su apuesta por la educación, la igualdad de oportunidades, la justicia social y el  compromiso con las personas, en este caso las más vulnerables. Compartimos una misma mirada centrada en la persona y en la transformación social a través de la educación. 30 años  lleva la Fundación regalando a Pozoblanco muchas oportunidades para poder desarrollarnos  como territorio y como personas a los que vivimos en nuestros pueblos de la Comarca de Los  Pedroches.  

Principales desafíos del Proyecto AÚPA 

Entre los principales retos destacan la sostenibilidad económica del proyecto año tras año,  el aumento de las necesidades sociales, la atención a realidades familiares cada vez más  complejas y la necesidad de seguir formando y cuidando a los equipos educativos y voluntarios que en definitiva es mirar por el futuro del Proyecto. 

Mensaje final 

A todas las entidades, y en especial a todos los que componen la Fundación, voluntarios y  personas que apuestan por iniciativas como AÚPA, les diría GRACIAS. Vuestra confianza y  compromiso hacen posible que muchos niños y niñas tengan un presente más digno y un futuro  con más oportunidades. Creer en la educación y en el acompañamiento es creer en la  transformación real de nuestra sociedad. Hoy plantamos la semilla de lo que será el Pozoblanco  a corto y medio plazo. GRACIAS a todos.  

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